El vendedor, creador de relaciones

vendedor

Llevo varios días inmerso en esto que tanto me apasiona que son las ventas, y me estoy dando cuenta que, cuando hablamos de ventas, hablamos de des-humanización. No percibimos las ventas como algo humanizado, como algo amable, como una profesión en donde los primero sean las personas. Me encuentro a diario con personas que, cuando les hablo de vender, solo ven números, dinero, cuenta de resultados…  y me pregunto si realmente hemos perdido la esencia de las ventas.

Después de varios días enfocado en este tema, me he dado cuenta que vivimos en un momento en el que cada vez que accedemos a Internet, no paran de bombardearnos con publicidad. Lo vemos en las páginas web a través de los banner publicitarios, en Facebook tenemos un montón de “paginas” que intentan vender sus productos o servicios, incluso cuando miramos el correo electrónico, cada día nos encontramos con más y más publicidad. Sin embargo, esa publicidad solo se preocupa de una cosa y es promocionar su producto o servicio.  Claro, después de ver esto, entiendo perfectamente que las personas tengan un concepto equivocado de lo que es vender.

Como experto en ventas, me he dado cuenta de que las personas no  queremos que nos vendan. No nos gusta que nos convenzan de las cosas. Sin embargo, sí nos gusta ser libres de tomar nuestras propias decisiones. ¿Por qué no aprendemos los vendedores a conocer lo que de verdad necesita una persona y hacer que sea la persona la que nos lo pida?

La publicidad genérica cada vez vale menos porque la ignoramos. Sin embargo, cuando hablamos con una persona conocida, prestamos más atención.  Y esto es porque, en una sociedad donde Internet es una revolución, los seres humanos seguimos necesitando relacionarnos con las personas; seguimos queriendo tomar un café con alguien y así poder entablar una conversación. Por eso es por lo que a los anuncios en Internet cada día les hacemos menos caso.

Sí, lo sé, estoy yendo contra la evolución. Estoy diciendo cosas que son contrarias a lo que todos los grandes maestros nos dicen. Estamos en una era en la que todo se vende y se compra por Internet; sin embargo, piénsalo fríamente; seguro que tú compras muchas cosas por Internet, pero seguro que las páginas en las que compras, son páginas que de alguna manera, alguien cercano a ti, te ha recomendado porque ya ha tenido la experiencia y le ha ido bien. Pues bien, eso son relaciones humanas.

Así que pensemos en dejar de vender productos y servicios, dejemos de escondernos detrás de una web corporativa  y empecemos a preocuparnos por las personas que tenemos delante, empecemos por preocuparnos por entablar contacto con las personas, porque al final ellas, son nuestros mejores clientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *