La magia de emprender

la magia de emprender

Buenos días amig@. ¿No tienes la sensación de que a veces tu pasión es más grande que lo que realmente ocurre? ¿Ves cómo tu corazón te hace sentir el rey del mundo todo lo ves como un camino de rosas y luego sientes que no es tan así?

Hoy quiero dedicarle mi artículo a algo que me está ocurriendo y que, por lo que estoy viendo, es algo que le ocurre a la mayoría de los emprendedores.

Cuando agarramos la idea de realizar nuestro proyecto, de repente, en nuestra cabeza empezamos a visualizarlo enorme.

Empezamos a ver miles de clientes, empezamos a sentir que la gente nos llama para solicitar nuestros productos o servicios, escuchamos en nuestra cabeza que estamos en todas las emisoras de radio y de televisión…

Y pasa un día, pasa otro, pasa otro y no te llama nadie, no eres atractivo para la prensa, los clientes desconfían porque no te conocen, pero tú aguantas porque tienes convicción en tu idea y sabes que eso va a pasar.

Pero pasa el primer mes y no hay nada. Apenas has contactado con una persona que medio se ha interesado en lo que tú haces, apenas una emisora pequeña te ha ayudado a difundirte en un programa, etc.

El caso es que tu proyecto, tu visión empieza a difuminarse y ya no lo tienes tan claro. Poco a poco empiezas a pensar en compatibilizar tu proyecto con un pequeño trabajo de media jornada.

Cuando encuentras ese trabajo de media jornada, empiezas a tener algo de dinero que te permite cubrir tus gastos y salir a cenar de vez en cuando y darte algún pequeño viaje de fin de semana;

Además cuando llegas a casa del trabajo, te sientes cansado y empiezas a querer descansar por lo que tu pasión empieza a convertirse en algo que no lega porque no le dedicas tiempo.

Finalmente, te olvidas de tu sueño, empiezas a estar amargado porque en el trabajo no te valoran, ya no te llega el dinero para vivir bien y empiezas a quejarte de la empresa.

Todo esto ocurre cuando no has sido capaz de venderte a ti mismo la idea. Cuando tú mismo no has comprado tu sueño. Y si tú no compras tu sueño ¿Quién?

Por desgracia este es el caso de la mayoría de los emprendedores. ¿Te resulta familiar? Seguro que conoces a alguien que le ha pasado eso.

Por suerte, tú sabes y eres consciente de que las cosas cuanto más grandes son, más tiempo de maduración necesitan.

Tú eres una persona que cuando te llama esa emisora pequeña para introducir una pequeña cuña tuya, lo celebras como si te hubiera tocado la lotería.

Eres esa persona que, cuando te llama ese cliente interesándose por tus productos o servicios, pones toda la carne en el asador y lo das todo para ayudar a esa persona.

Te alegras con cada pequeño logro, con cada pequeño avance.

Esto último es lo que hace que, sin darte cuenta, estés en la cima y hayas disfrutado del viaje. Esto hace que emprender sea una aventura increíblemente positiva en la que, cada barrera, es un nuevo logro.

Así que enhorabuena porque eres una persona de éxito. Celebra cada pequeño paso como si fuera el más grande y tu camino estará lleno de celebraciones.

Un saludo y feliz día.

 

 

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